La forma ovalada en el rostro de mujer o la cuadrada en el rostro del varón, se considera la ideal en los cánones de belleza. Cuando nos enfrentamos al paciente, deberemos de superponer un rostro imaginario ovalado o cuadrado, con estas características.
En la realidad, nos encontramos muchas veces con rostros redondeados, cuadrados en mujer, rostros triangulares, con triángulo invertido, rostros rectangulares, rostros alargados en forma de “huevo”, etc.
Trabajaremos las asimetrías y las formas con materiales de relleno, hilos, neuromoduladores, con el fin de conseguir una aproximación a esos cánones de belleza, expresando esa naturalidad que forma parte de ti.
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